Rituales funerarios a través de la historia

Uno de los rasgos que separa al ser humano del resto de los animales es nuestra percepción frente a la muerte. Si bien es cierto que algunos animales se lamentan por la pérdida de sus semejantes, ninguno ha tenido la capacidad de crear rituales para honrar la memoria de quien se fue.

Desde las etapas prehistóricas y el comienzo de las civilizaciones antiguas los humanos hemos desarrollado diversas creencias alrededor de la muerte y diferentes rituales que nos aferran a esas creencias y por medio de los cuales demostramos el amor y el respeto por el difunto.

Hoy en día podemos observar la diversidad de culturas que hay alrededor de la preparación del difunto para la muerte y las creencias que hay alrededor de este suceso natural e incomprendido.

¿Cuándo comienzan los rituales funerarios?

Hay estudios que demuestran que desde la época de los neandertales, prehistoria, se realizaba un movimiento diferente del difunto con el fin de conmemorar su vida, aunque no se tiene la suficiente información, se estima que desde allí el ser humano comenzó a tener pensamientos alrededor de la muerte.

Posteriormente, en la cultura china y egipcia comenzaron a aparecer las ofrendas para los difuntos con un entendimiento diferente de la muerte y con la esperanza del renacer después de esta o de la vida eterna.

Cuando comienzan a surgir estás interpretaciones y creencias alrededor de la muerte los rituales se ramifican según las creencias religiosas de cada familia o grupo social. Es decir, según la creencia religiosa y el deseo para después de la muerte se hace un ritual diferente.

¿Cuándo comienzan los rituales funerarios?

En este punto de la historia el ser humano entiende que el cuerpo físico esta también unido a un alma, espíritu o cuerpo etérico que continúa después de la muerte y se aferra a las ofrendas, celebraciones o cuidados del cuerpo específicos para la conservación de este elemento.

A pesar de las diversas costumbres que se han visto pasar y aún se utilizan alrededor del mundo podemos decir que todas concentran los elementos de entierro, incineración, cremación, momificación, velorio y/o creación de monumentos, con un sentido distinto.

Egipto:

Se creía que los difuntos deberían asegurar su lugar en el reino de los muertos, por eso ofrecían oro, comida y comodidades como una pirámide a sus reyes. Se conservaba el cuerpo con la intención de ofrecer la vida eterna.

Imperio romano y Antigua grecia:

Para esta época era importante demostrar respeto por el difunto, por lo que se procedía a elaborar una pompa fúnebre con flores y ofrendas para luego ser incinerado.

Mientras que en la antigua grecia se preparaba el cuerpo para un velatorio en casa, aunque también se incineraba, se ofrecía un banquete en nombre del fallecido después de recuperar sus cenizas.

Budista e hindúes:

Esta corriente de pensamiento estima al alma con la posibilidad de vivir varias vidas a través de la reencarnación, por lo que no le dan importancia al cuerpo y consideran que por medio del ritual de la cremación del mismo el alma se libera para encontrar una nueva vida.

Tradicionalmente no se considera la muerte como una pérdida ni símbolo de tristeza, se conmemora al difunto y se celebra su oportunidad de una nueva vida.

Judía y Cristiana:

creencias religiosas y sus rituales funerarios

Aunque son creencias religiosas diferentes entre sí convergen en la preservación de sus difuntos a través del entierro en tierra.

Para los judíos el cuerpo debe limpiarse, guardarse en un sudario y preservarse en un ataúd junto sus prendas religiosas.

Posteriormente al entierro la familia debe realizar otros ritos de luto que van desde el mantenerse en casa hasta no arreglarse en lo más mínimo.

La religión cristiana estima un velatorio con flores, memorias del difunto y rezos para su posterior entierro. También se acostumbra a realizar misas en su nombre y cumplir con una cadena de rezos en la semana posterior.

Otros rituales:

A pesar de que las religiones lideran y especifican la mayoría de los rituales funerarios las costumbres culturales también pueden crear variaciones. Por ejemplo, hay pueblos donde se acostumbran acciones coloridas y pragmáticas que honran al difunto según su estilo de vida.

Por ejemplo:

En Balí, se prefiere la religión budista y se realiza una fiesta de cremación donde se pone el cuerpo en el fuego y este se celebra por ser la causa de la liberación del alma del difunto.

Otras culturas como la Nueva Orleans, EEUU, Vietnam, Tailandia y algunas zonas de latinoamérica utilizan la música como símbolo de despedida.

Mientras el cuerpo desfila hacía el cementerio en su ataúd o carroza fúnebre se les acompaña con una banda músical de su preferencia, esto honra la vida alegre del difunto. En el caso de Nueva Orleans se utiliza el Jazz, en Vietman música popular e instrumental en vivo y en otros lugares el ritmo preferido del fallecido.

La forma en la que desees honrar a tu ser querido será apoyada por nosotros que podemos ser tu funeraria de confianza.

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