¿Cómo tramitar una sucesión en Panamá?

Después del fallecimiento de un ser querido es necesario hacer diversos trámites legales que certifiquen su defunción y permita a los hijos y cónyuges, según sea el caso, decidir y actuar sobre los bienes del ser fallecido.

Aunque puede ser difícil tomar la decisión o pensar en algo pese al dolor de la ausencia, es necesario cumplir con los procedimientos necesarios para restablecer el orden legal de los bienes dejados por el familiar ausente.

Se puede decir que al incluir bienes en la ecuación todo se complica, hay ocasiones en la que los familiares no pueden ponerse de acuerdo sobre el monto a heredar y el trámite se hace más largo.

Es importante destacar que la sucesión en Panamá puede suceder de dos maneras, testada o intestada.

Cuando el ser querido fallecido es precavido y reparte sus bienes por medio de un testamento es más sencillo proceder, ya que tan solo se debe aceptar la última voluntad del difunto al repartir sus bienes. Esto se define como sucesión testada.

Mientras que, la sucesión intestada, es aquella que no posee un testamento y los herederos deben pasar por un juicio donde se divida, equitativamente y según la regulación de la ley, los bienes del difunto.

¿Qué diferencia tiene cada trámite?

Es un proceso en el que se cumple la voluntad expresa del difunto.

En el testamento se puede consignar a quien el difunto desee, el bien que el difunto desee y de la misma forma puede dejar sin herencia a las personas que el difunto crea conveniente.

El proceso testamentario es más corto, seguro y privado que rinde honor a los sentimientos y pensamientos del difunto aún después de su partida.

Es una buena herramienta para las familias ya que elimina una carga de estrés considerable que representa ir a juicio por los bienes adquiridos en vida por el difunto.

Este trámite puede evitar riñas entre familias y brindar una sensación de paz al cumplir con los deseos del fallecido.

Existen distintas maneras legales de organizar los bienes en vida para evitar dejar una carga de responsabilidades en los herederos, se puede intentar usar fundaciones de interés privados y fideicomisos.

¿Qué diferencia tiene cada trámite?

Se resuelve mediante un juicio público y se reparten los bienes muebles e inmuebles del difunto a todos los herederos estipulados por la ley.

Bajo este proceso no se puede evitar que ciertos herederos reciban su parte legítima de herencia, no se puede hacer cumplir la voluntad del difunto, al menos no de manera legal, sino que es un juez quien decide como se reparten los bienes.

Este juicio puede ser lento y largo, llevando a los herederos en un camino de estrés durante el proceso y en algunos casos en conflicto, además se vuelve público lo que no desea ninguna familia.

Finalmente es un trámite costoso.

¿Qué se necesita para realizar este trámite?

Cada proceso requiere documentos diferentes y por eso es importante definir si se tiene o no un testamento antes de comenzar con cualquier proceso jurídico.

Después de eso, puedes ponerte en contacto con un abogado para dar inicio.

Lo primero que necesitarás es darle a tu abogado de confianza un poder legal para que te represente durante todo el proceso.

Luego debes acumular los siguientes documentos: Acta de defunción, testamento, identificación de cada una de las personas nombradas en el testamento, la lista de bienes del difunto junto con su respectivo avalúo legal.

Una vez se presenten estos documentos en el juzgado se abre el trámite correspondiente y en un periodo de cuatro a seis meses el juez dictará un acta donde se declaren herederos las personas mencionadas en el testamento.

¿Qué se necesita para realizar este trámite?

Un juicio intestado o sin testamento también requiere de la intervención de un abogado apoderado para representar a una de las partes herederas.

Se debe consignar para el juicio los siguientes documentos: Acta de defunción, certificación de no testamento por las notarías de Panamá, comprobación de parentesco (Acta de matrimonio y/o nacimiento), lista de bienes con su respectivo avalúo legal.

Todos estos documentos se presentan frente a un juzgado que evalúa y emite un certificado de herencia a cada uno de los herederos que por ley le corresponde.

Es importante reconocer que la muerte y el sepelio es un proceso natural que todos vamos a experimentar, invertir tiempo en dejar todo en orden aún después de la muerte es una acción que vale la pena.

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