¿Cómo Prepararse Para La Muerte De Un Ser Querido?

Desde nuestra infancia y edad más temprana, somos educados con la importancia de vivir una buena vida rodeada de bienestar y felicidad. Pero ¿cómo preparate para la muerte de un ser querido? Esta cuestión es algo que pocas veces es explicada desde casa o desde los sistemas educativos. Siempre está la duda temprana rodeada de inocencia sobre qué es la muerte y por qué hemos de morir. Muchas veces, los más pequeños, tras conocer del fallecimiento de alguien a su alrededor, preguntan a sus padres si ellos también han de morir, un momento permeado de silencio y omisión.

De esta manera, podríamos asegurar que nadie es educado desde temprano para prepararse y comprender plenamente que algún día habrá de enfrentar su propia defunción, la de los suyos y la de todos los que le rodean. Y que además, con el pasar de los años, uno a uno, sin poder predecir quién sigue en la lista, nuestros seres queridos irán abandonando este plano material. Suena fuerte, pero esa es la realidad.

¿Cómo podemos prepararnos para la muerte de un ser querido?

Esta es una pregunta muy difícil de contestar. Superficialmente, podríamos decir que lo primero es el conocimiento de que el evento de la muerte es un proceso natural de la vida y que ha de ocurrir tarde o temprano. En segundo lugar, aceptar esta situación podría equilibrar un poco nuestros sentimientos y emociones emanados del evento que prevemos ha de suceder.

Sin embargo, se trata de un tema muchísimo más profundo, por lo que algunos consejos podrían funcionar, pero no suplir por completo nuestra tristeza y posible depresión. Puedes comenzar por rodearte de los que aún tienes contigo, esto te enseñará a darles más valor y a apreciar cada instante con ellos. De hecho, la familia siempre será el escudo perfecto donde podemos acudir para encontrar consuelo y algo de paz.

El tiempo

Muchos dicen que el tiempo lo cura todo, aunque, con el paso de los años, se nos puede ir la vida inmersos en la tristeza, el dolor y el sufrimiento por la partida de un ser querido y otros sucesos. Por lo tanto, es el momento de hacer un alto en el camino, transformar nuestras vidas e integrarnos a un mejor estado.

La determinación

Es un aspecto muy importante en la vida y más en el momento de atravesar eventos tan dolorosos como la muerte de un ser querido. Todo comienza por una decisión de cambio, de transformar tu enfoque y la forma de ver la vida después de lo ocurrido. Si crees en algo, tendrás a qué aferrarte, si no, deberás crear para ti un punto de referencia y superación. Hallar paz no es precisamente estar rodeado de plenitud y tranquilidad. Indica que, a pesar de las dificultades, debemos tener la capacidad de calmar nuestro interior y que nuestro exterior no nos haga ruido.

persona triste

No reprimirse

Es importante que no reprimas tus sentimientos. Hallarnos inmersos en un sinfín de emociones tras un suceso como la muerte de un ser querido es natural. Puedes llegar a experimentar soledad, tristeza y depresión, así como incertidumbre, ansiedad, llanto, preocupación, enojo o desesperanza. Aun así, llora y grita si lo necesitas. Habla con los tuyos de lo que sientes, pero no te encierres en el dolor y el sufrimiento.

Además, las personas evidentemente abandonan nuestro plano físico y esta existencia natural, pero de nuestros corazones y pensamientos desaparecerán si les olvidamos. Es por eso que, mientras hagas remembranza de ellos, mantendrás vivos los recuerdos. Aférrate a estos sin lamentarte. Recuerda que todo depende del enfoque, la decisión depende de ti. Vive el proceso y céntrate en las mejores cosas que tienes en la vida.

Mujer siendo reconfortada

Ayuda profesional

Es fundame tal la orientación sobre cómo sobrellevar la incertidumbre si aún no ha sucedido tan trágico evento. Por otro lado, en caso de haber ocurrido, te aportará a nivel consciente y subconsciente la vibra que necesitas para salir de la oscuridad. Somos nosotros mismos quienes decidimos aprender de las situaciones y sacar algo bueno de estas. Que la muerte de un ser querido no nos lleve a cometer la nuestra; eso no lo habría querido ese ser que falleció. Vive una vida que lo honre.

No hay forma de cuantificar el dolor que produce la muerte de un padre, madre, hijo, esposo o amigo, por mencionar algunos. Tampoco una guía específica sobre cómo prepararte para la muerte de un ser querido. Cada proceso es muy particular, pero cada uno tiene las respuestas a las preguntas que plantea el duelo. Depende de ti hacer caso a tu interior y trabajar arduamente; nadie ha dicho que será fácil. Vive, ama con todo el corazón y, sobre todo, procura no solo tu felicidad, sino también la de los demás y tendrás algo de tranquilidad y menos incertidumbre.

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